Cada 25 de julio, miles de fieles y peregrinos en España y América Latina celebran el Día de Santiago Apóstol, una fecha que trasciende lo religioso para convertirse en un símbolo de identidad y tradición en el mundo hispánico. Santiago el Mayor, patrón de España y figura central del cristianismo, es recordado no solo por su papel como uno de los doce apóstoles de Jesucristo, sino también por la profunda huella que dejó en la historia, la cultura y la geografía de los países de habla hispana.

El Día de Santiago Apóstol, celebrado cada 25 de julio, conmemora la vida y el legado de Santiago de Zebedeo, conocido como Santiago el Mayor. Elegido por Jesucristo como uno de sus discípulos más cercanos, Santiago nació en Betsaida, Galilea, hacia el año 5 a.C. y fue uno de los primeros en responder al llamado de Jesús, quien lo encontró pescando junto a su hermano Juan en el lago de Genesaret.

Fue testigo de momentos clave en la vida de Jesús, como la Transfiguración en el Monte Tabor y la oración en Getsemaní, lo que evidencia su cercanía con el Hijo de Dios. El apóstol es distinguido como “el mayor” para diferenciarlo de otro de los discípulos, Santiago el Menor.

Santiago el Mayor recibió la misión de llevar el mensaje cristiano al Imperio Romano, llegando hasta la península ibérica y predicando en la región de Galicia, específicamente en Iría Flavia (actual Padrón). Tras regresar a Jerusalén, fue asesinado en el año 42 por orden de Herodes Agripa I, quien lo mandó torturar y decapitar.

Ante esto, sus discípulos trasladaron sus restos hasta Galicia, donde solicitaron a la reina Lupa permiso para sepultarlo. Tras una serie de milagros, la reina se convirtió al cristianismo y cedió su palacio, que se convertiría en la actual catedral de Santiago de Compostela, para el entierro del apóstol.

Ocho siglos después, un ermitaño descubrió una estrella en el monte Liberón que condujo al hallazgo de un altar con tres monumentos funerarios, uno de los cuales llevaba la inscripción: “Aquí yace Santiago, hijo del Zebedeo y de Salomé”. El obispo de la zona, tras una revelación divina, atribuyó los restos a Santiago y sus discípulos, informando al rey Alfonso II el Casto, quien declaró a Santiago patrón del reino y ordenó la construcción de un santuario en su honor.

Santiago el Mayor no solo es venerado como apóstol, sino que ocupa un lugar central en la identidad española. ACI Prensa destaca que su presencia en la península ibérica, sembrando la fe cristiana, lo convirtió en patrono de España y de la caballería, así como de diversos gremios como los curtidores, veterinarios y equitadores. El apodo “Hijo del trueno”, otorgado por Jesús a Santiago y su hermano Juan, refleja su carácter enérgico y valiente.

La figura de Santiago se asocia también a la tradición bélica, representado en la iconografía como un soldado montado a caballo, blandiendo una lanza y en actitud de lucha. Esta imagen lo convirtió en símbolo de la lucha contra el mal y el pecado, y en emblema de la resistencia cristiana durante la Reconquista.

Con información de Infobae

¿Qué opinas de esto?