Esta tecnología, que utiliza tuberías instaladas bajo el asfalto para bombear agua subterránea, ofrece una solución ecológica y eficiente para derretir la nieve y el hielo.

A diferencia del método tradicional de esparcir sal, que es corrosivo para el pavimento y puede contaminar el medio ambiente, este sistema de calefacción de calles utiliza una fuente natural. 

El agua, aunque no está a alta temperatura, es lo suficientemente tibia para mantener la superficie del camino libre de hielo, asegurando la transitabilidad de las vías de forma continua y sostenible.

La implementación de este proyecto marca un hito en la gestión de infraestructura urbana. La tecnología, que fue probada por primera vez en 1961, ha demostrado su eficacia en diversas regiones con fuertes nevadas alrededor del mundo, consolidándose como una opción duradera y de bajo mantenimiento.

El sistema se activará automáticamente con la llegada de las bajas temperaturas y se espera que reduzca significativamente la necesidad de operativos manuales de deshielo, lo que optimiza los recursos y mejora la respuesta ante las emergencias climáticas.

Con información: @Emprehouse

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