Las altas temperaturas de calor nos animan a buscar postres ligeros, refrescantes y fáciles de elaborar; y si pueden prepararse sin encender el horno, mejor. Esta tarta de limón y galletas cumple todos los requisitos para convertirse en un básico de nuestro recetario veraniego, una versión de la clásica tarta de la abuela que alterna deliciosas capas con sabor cítrico. La tarta se mantiene perfectamente en la nevera durante 3-4 días, bien tapada para que no absorba olores. No es apta para congelar, ya que la textura de la crema podría alterarse.

Ingredientes:

  • 400 g de galletas María (o similar).
  • 500 ml de nata líquida para montar (35 % MG).
  • 1 lata de leche condensada (370 g).
  • 200 ml de zumo de limón natural (aprox. 4-5 limones).
  • Ralladura de 1 limón.
  • 250 ml de leche (para mojar las galletas).

Preparación:

Exprime los limones hasta obtener 200 ml de zumo y ralla la piel de 1 limón (evita la parte blanca). En un bol grande, mezcla la nata líquida, la leche condensada, el zumo y la ralladura de limón. Bate con varillas eléctricas hasta que la mezcla espese ligeramente. Prepara una fuente rectangular o un molde desmontable. Forra la base con una capa de galletas mojadas rápidamente en leche fría. No las empapes demasiado para que no se deshagan.

Vierte una capa de crema de limón sobre las galletas y extiéndela bien. Coloca otra capa de galletas mojadas en leche sobre la crema, y repite el proceso alternando capas de galleta y crema, terminando con una capa de crema. Alisa la superficie y cubre el molde con film transparente. Deja reposar en la nevera un mínimo de 5 horas (mejor toda la noche) para que cuaje y tome cuerpo. Decora justo antes de servir con ralladura de limón o azúcar glas. Usa un cuchillo afilado mojado en agua caliente para cortar porciones limpias.

Con información de: Recetas

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