Un equipo de investigadores del Imperial College London logró cultivar plantas de lechuga y tabaco modificadas genéticamente para producir mioglobina, la proteína muscular responsable del color rojo y el sabor característico de la carne de vacuno y cerdo.
La investigación, publicada en la revista Frontiers in Plant Science, introduce los genes animales en los cloroplastos de las células vegetales mediante la técnica de cañón de genes, ofreciendo una alternativa innovadora frente a los métodos tradicionales de fermentación en biorreactores.
Durante los ensayos de laboratorio, las plantas integraron con éxito la modificación genética, completaron su ciclo de desarrollo y transmitieron la secuencia a sus semillas. Los análisis arrojaron una concentración de 810 miligramos de mioglobina por kilogramo de materia seca en la lechuga y 800 miligramos en el tabaco.
A pesar de este logro técnico, los autores señalan que la concentración en el músculo animal continúa siendo aproximadamente diez veces superior y que solo cerca del 35 % de la proteína purificada de las hojas incorporó el grupo hemo, elemento clave para aportar el hierro, el color y el sabor cárnico.
El proyecto no contempla la comercialización directa de los cultivos, sino la extracción y purificación industrial de la proteína para emplearla como ingrediente funcional en la elaboración de sustitutos cárnicos de origen vegetal. Directivos e investigadores de la institución, junto a la empresa de biotecnología Kyomei, catalogaron el hallazgo como una prueba de concepto prometedora que requerirá de posteriores estudios sobre viabilidad comercial, procesamiento industrial y aprobaciones regulatorias antes de su llegada al mercado.
Foto cortesía Envato








