Una potente tormenta de arena sorprendió este jueves a varias provincias de la región de Ica, en el sur de Perú. El fenómeno, impulsado por intensos «vientos Paracas» que alcanzaron velocidades de hasta 50 km/h, generó una densa masa de polvo y arena que cubrió completamente el cielo, reduciendo drásticamente la visibilidad y causando asombro entre los residentes.

La tormenta afectó severamente áreas como Santiago, Parcona, Ocucaje, Pisco, Palpa y Nasca, y también se reportaron impactos en distritos de Arequipa y Tacna, e incluso la capital, Lima. La visibilidad se redujo a prácticamente cero en muchos puntos, lo que obligó al cierre temporal de caletas pesqueras y vías principales, paralizando el tránsito vehicular en tramos extensos.

Las consecuencias inmediatas incluyeron la caída de árboles, paneles publicitarios y cables de alta tensión, además de daños en techos de viviendas rústicas. Ante la emergencia, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) del Perú emitió alertas y recomendaciones a la ciudadanía, instando a reforzar techos y ventanas, usar mascarillas para protegerse las vías respiratorias y gafas para evitar irritaciones oculares, y a mantenerse alejados de estructuras que pudieran colapsar.

Se prevé que los fuertes vientos y el levantamiento de polvo y arena persistan en la costa peruana hasta el domingo 3 de agosto. Las autoridades locales y el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) continúan monitoreando la situación y evaluando los daños, mientras se mantiene la precaución para los conductores y se recomienda evitar actividades al aire libre.

Con información de: EFE

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