Una mujer de 32 años, identificada como Jade Damarell, decidió acabar con su vida al lanzarse a 4.700 metros de altura desde un avión y sin abrir su paracaídas, luego de que un día antes terminará la relación su novio.
El hecho tuvo lugar en abril en Shotton Colliery, en el condado de Durham en Inglaterra. Sin embargo, no es hasta ahora que trasciende el caso, ya que las autoridades establecieron la causa oficial de muertë. Un día antes, Damarell había finalizado la relación con su pareja.
El forense Leslie Hamilton afirmó durante la investigación que la causa del fallecimientö fue un traumatismö severo, debido al impacto. Asimismo, señaló que la acción se cometió de forma intencional.
Damarell, con más de 500 saltos en su historial, desactivó el dispositivo automático de emergenciä. Este se abre en caso de no desplegarse el paracaídas en ciertas alturas y velocidad.
Asimismo, a diferencia de otras oportunidades, no portaba la cámara que acostumbraba a llevar en sus descensos.
Trascendió que la noche anterior a la tragedia, Damarell había terminado la relación amorosa con su compañero de saltos, identificado como Ben Goodfellow, de 26 años.
De acuerdo con declaraciones de un amigo al Daily Mail, a la pareja se le veía como «inseparable». Sin embargo, la ruptura se produjo horas antes de la tragediä.
En la investigación se presentaron pruebas que confirmaban la intencionalidad. La deportista dejó varias notas en su teléfono destinadas a su familia, en las que pedía perdón y agradecía por el apoyo recibido. De hecho, incluyó instrucciones financieras y datos de acceso al dispositivo en caso de su fallecimientö.
Al final, la familia de Damarell, originaria de Caerphilly (Gales), aceptó el veredicto de suicidio. Además, agradeció el apoyo de la comunidad de paracaidismo.
Con información de El Heraldo









