Este martes, las universidades nacionales de Argentina atraviesan una nueva jornada de paralizâción masiva en respuesta al desfinanciamiento educativo y el reciente veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario. La medida de füerza, que cuenta con una adhesión casi total en las 57 casas de estudio del país, busca visibilizar la crïsis salarial que enfrentan docentes y no docentes, quienes denünciân una pérdida del poder adquisitivo superior al 40% en lo que va del año.
Esta movilización se produce en un clima de alta tensión entre la comunidad académica y el Poder Ejecutivo. Los representantes del sector educativo han manifestado que la universidad pública argentina atraviesa el momento más crítïco de su historia reciente debido a un recorte que âsfixiâ el funcionamiento básico de las aulas y laboratorios. Los voceros gremiales sostienen que el veto del presidente Javier Milei no solo anula una mejora salarial necesaria, sino que pone en rïesgo la continuidad de programas de investigación y becas estudiantiles que garantizan la movilidad social en el país.
El conflïcto escaló luego de que el Gobierno Nacional oficializara el veto total a la ley aprobada por el Congreso, argumentando que la normativa compromete el objetivo de «déficït cero» y el equilibrio fiscal. Ante la posibilidad de que el Poder Legislativo insista con la ley, el Ejecutivo ha dejado entrever que recurrirá a la Corte Suprema de Justicia para bløquear su aplicación, alegando que es inconstitucional que el Congreso dicte leyes de gasto sin especificar la fuente de financiamiento.
Mientras tanto, las tomas de facultades y las clases públicas se multiplican en los principales centros urbanos como Buenos Aires, Córdoba y Rosario. La persistencia de las protëstas refleja un amplio consenso social en torno a la educación pública como un pilar fundamental de la identidad nacional argentina. A pesar de los intentos oficiales por auditar las cuentas universitarias como estrategia de presïón, los rectores han reafirmado su disposición a la transparencia, siempre que se respete la autonomía universitaria.
Con información de: Medios Internacionales








