Ese «beso» inesperado en el sofá o el lamedón insistente al llegar a casa suele interpretarse como una simple muestra de cariño. Sin embargo, el reconocido cirujano veterinario británico Dr. Julian Norton, estrella del programa The Yorkshire Vet con más de 30 años de experiencia, explicó que detrás de estos gestos cotidianos existe una psicología mucho más profunda y no son actos aleatorios.

De acuerdo con el especialista, cuando una mascota lame las manos o el rostro de su dueño, no solo transmite afecto, sino que busca satisfacer una necesidad vital de pertenencia y participación dentro de la «manada» humana. «Al no poder comunicarse con palabras, el perro utiliza su cuerpo como transmisor. Lamer, empujar con el hocico o frotarse son sus formas de decirte que eres su referente y que busca tu validación», señaló Norton.

El experto enfatizó que la lengua funciona como una herramienta de comunicación diseñada para solicitar atención e interacción social activa. En pocas palabras, cuando tu peludo te lame, no solo te está diciendo que te quiere, sino que está afirmando: «estoy aquí, hazme caso y quiero ser parte de tu grupo».

Noticias 24 horas / Fabiana Almeida

Foto cortesía Envato

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