Ayer 5 de abril, en la Plaza de la Juventud de Bellas Artes, Caracas, artista y agrupaciones de canto popular y testimonial levantaron su voz en solidaridad con los venezolanos migrantes expulsados de Estados Unidos y secuestrados en El Salvador.
El Concierto por la Dignidad de Venezuela: Migrar no es un delito, reunió a una gran cantidad de personas, familias, jóvenes, artistas, cultores y activistas.
La dulce voz de niñäs y niñós del Semillero de Alí iniciaron la presentación con Yo no sé filosofar, canción de Alí Primera. Tin Marín fue uno de los momentos más emotivos, sumando la palabra patria en algunos versos, como adaptación a la canción original.
Posteriormente la Madre Cantora Lilia Vera, junto a Javier Marín en la guitarra, interpretó Gracias a la vida de Violeta Parra, inmediatamente aplaudida por el público. Manifestó que su acción cultural es un «compromiso ideológico, de conciencia, como cantora de la patria grande».
Se pronunció contra las sanciones económicas y políticas, y sobre la situación de los migrantes, comentó que lo «más penoso es que venezolanos que hicieron vida y familia en Estados Unidos, fueron expulsados; es un atropello a los derechos humanos”.
“Elevo mi voz en repüdio a las políticas negadoras de la humanidad”, expresó.
Con información de Últimas Noticias









