Dejar las prendas de vestir o los objetos que se implementan a diario en los lugares que no corresponden puede intensificar la suciedad y el desorden al interior de los hogares, revelando además detalles sobre el estado emocional y psicológico de las personas.
La acumulación suele tener implicaciones negativas en la salud mental, por lo que puede afectar de manera significativa la percepción que tienen los seres humanos de sí mismos. La desorganización está relacionada con problemas de memoria, malos hábitos alimenticios y algunos trastornos psicológicos que alteran el estado de ánimo.
Sumado a esto, Daniel Levitin, neurocientífico del comportamiento de la Universidad McGill de Montreal, en Canadá, explicó que habitar constantemente espacios sucios puede provocar ansiedad o niveles de estrés muy altos.
Adicionalmente, señala que al ser un proceso que requiere de tiempo y dedicación, lo ideal es comenzar de forma progresiva, estableciendo un temporizador para evitar el agotamiento, arreglando un área pequeña o establecer un sistema de almacenamiento sencillo.
Con información de: BBC









