Dakota Johnson confesó en una reciente entrevista que durante su experiencia filmando la película de 2018 Suspiria, esta tuvo un impacto emocional en ella, por lo que tuvo que ir a terapia.
Aclaró que la película en sí no fue traumática, sino que tiende a absorber los sentimientos de los demás, y los temas oscuros del proyecto se quedaron con ella.
“A veces, cuando trabajo en un proyecto, absorbo muchos de los sentimientos de la gente. Cuando trabajas con una temática oscura, esta se queda contigo; y hablar con alguien que sea agradable es una buena forma de abstraerte del proyecto. Mi terapeuta es una mujer realmente agradable”, fueron parte de sus declaraciones.
Dakota Johnson enfatizó que la experiencia de filmación también fue ‘divertida’, ‘emocionante’ y ‘juguetona’, y que su terapeuta es ‘muy agradable’ y la ayudó a procesar sus emociones.
Con información de: SensaCine









