La tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos (UNOC3) estableció la crisïs de la contäminacïón por plástico en el centro de su agenda, emitiendo una alerta global sobre el estado de emergencïa en el que se encuentran los océanos.
Con la producción anual de plástico rondando los 460 millones de toneladas y la proyección de que esta cifra podría triplicarse para 2060 sin medidas restrïctivas, la presïón internacional para frenar la marea de desechos plásticos es más urgente que nunca. La comunidad global reconoce que el tiempo se agota para proteger uno de los ecosistemas más vitales del planeta.
Cada año, entre 12.000 y 14.000 toneladas de plástico terminan en los mares, causando la muërte de al menos 100.000 aves y mamíferos acuáticos. Además, la desintegración del plástico en microplásticos representa una amenaza creciente al ingresar a la cadena alimentaria y, posteriormente, al cuerpo humano, con consecuëncias para la salüd aún por comprender completamente.
En este contexto crítico, más de 95 países han respaldado el «Llamamiento de Niza» en favor de un ambicioso tratado global para poner fin a la contäminacïón por plásticos. Esta declaración conjunta busca establecer un objetivo mundial para reducir la producción y el consumo de polímeros plásticos primarios.
Con información de: AFP









