Una nueva y peculiar tendencia ha surgido en el mundo nupcial gracias a la aplicación francesa Invitin. Esta startup creó una plataforma que permite a parejas anfitrionas vender entradas, con un costo entre 100 y 150 euros, a personas que desean vivir la experiencia completa de una boda, incluso si no conocen a los novios. La innovadora propuesta busca transformar la celebración matrimonial en un evento abierto y accesible para todos.
El concepto será puesto a prueba por primera vez en una boda real cerca de París, donde Jennifer (48) y Paulo (50) han decidido abrir su celebración a cinco completos extraños. Estos «invitados de pago» tendrán acceso a todas las actividades del evento, incluyendo la ceremonia al aire libre, un cóctel con música en vivo, la cena y la fiesta posterior. Para los novios, esta decisión no se trata solo de una ayuda económica, sino de una forma original y divertida de compartir su día especial con nuevas personas.
Los novios han establecido reglas claras para los participantes, buscando mantener el ambiente de la celebración. Se exige un código de vestimenta «chic y elegante», se prohíbe el exceso de alcohol y no se permite compartir fotos en redes sociales sin la aprobación de la pareja. Por su parte, los «invitados de pago» ven en esta oportunidad una forma de disfrutar del ambiente festivo de una boda sin la necesidad de tener un familiar o amigo que se case.
Invitin, fundada este año en París, espera que este modelo se convierta en una nueva tendencia. La startup tiene como objetivo continuar organizando bodas bajo este formato, apostando a que el día de una boda puede ser un evento social compartido con desconocidos que se unen para celebrar el amor y la alegría.
Con información de: Clarín









