La histórica tumbä del faraón Amenhotep III, uno de los gobernantes más influyentes de Egipto en el siglo XIV a. C., ha sido reabierta al público en el Valle de los Reyes de Luxor. Esta reapertura se produce tras un minucioso proyecto de renovación que se ha extendido por más de dos décadas.
El enorme sepulcro ofrece ahora a los visitantes una mirada profunda a la arquitectura funeraria real, comenzando con un imponente pasillo inclinado de 36 metros de largo y 14 metros de profundidad que desciende hasta las cámaras principales. Descubierta originalmente en 1799, la tumba ha sufrido un historial de saqueøs, incluyendo el robø de antigüedades y el sarcófago. No obstante, según Mohamed Ismail, secretario general del Supremo Consejo de Antigüedades, la tumba sigue siendo «muy fascinante».
Las autoridades confirmaron que la estructura del sarcófago robado y su tapa permanecen en el lugar. La tumbä es única por albergar una cámara funeraria principal para el rey y dos cámaras secundarias destinadas a sus esposas, las reinas Tiye y Sitamun. Por su parte, la momia muy dañada del faraón ha sido trasladada y se exhibe ahora en el Museo Nacional de la Civilización Egipcia junto a otras 16 momias reales.
El extenso proyecto de restauración, dirigido por un equipo de especialistas japoneses y completado en tres etapas, se centró en la preservación de los murales. Ismail destacó la renovación de las pinturas del faraón y su esposa en las paredes, aunque aclaró que, a diferencia de otras tumbas del Valle de los Reyes, esta no está completamente decorada. A pesar de esto, el trabajo ha asegurado la integridad estructural y artística de la tumba para las futuras generaciones de egiptólogos y turistas.
Este evento cultural de gran envergadura tiene lugar a menos de un mes de la esperada inauguración del Gran Museo Egipcio, cerca de las pirámides de Guiza, programada para el 1 de noviembre.
Con información de: Actualidad RT









