Un estudio reciente examinó cómo los adolescentes y jóvenes adultos se ven influenciados por su entorno social al tomar decisiones, especialmente cuando enfrentan situaciones con riesgo o dudas. Los investigadores descubrieron que, en la adolescencia, la incertidumbre interna es decir, la duda sobre lo que uno considera correcto hace que los jóvenes dependan más de lo que otros hacen o piensan.
El experimento consistió en presentar a participantes de entre 10 y 26 años desafíos donde tenían que elegir entre opciones seguras o riesgosas, en condiciones donde la información sobre lo que otros habían elegido era evidente o estaba ausente. Cuando conocían las decisiones previas de otros, tendían a seguirlas más frecuentemente, sobre todo en edades tempranas.
A medida que los individuos envejecen, se observa una disminución en la influencia externa, porque su capacidad para confiar en su propio juicio se fortalece. La incertidumbre interna disminuye con la experiencia, lo que reduce la necesidad de buscar aprobación o seguir lo que otros hacen en situaciones de decisión.
Los autores del estudio sugieren que las intervenciones orientadas a reducir la duda personal, por ejemplo mediante práctica en la toma de decisiones, retroalimentación clara y oportunidades seguras para explorar, podrían ayudar a los más jóvenes a desarrollar una mayor autonomía.
Con información de: Variedades









