En un evento reciente en San Francisco, el director ejecutivo de LinkedIn, Ryan Roslansky, aseguró que los mejores puestos de trabajo ya no estarán reservados exclusivamente para aquellos que asistieron a las universidades más renombradas. Él afirma que lo decisivo será la capacidad para adaptarse, para aprender constantemente y para manejar herramientas tecnológicas emergentes.
Según Roslansky, en el actual mercado laboral la combinación de habilidades blandas como la empatía, la comunicación y el pensamiento crítico con competencias digitales será más valiosa que un diploma de élite. Para él, el perfil ideal no es el de quien proviene del campus más prestigioso, sino el de quien demuestra resiliencia, curiosidad y voluntad de reinventarse.
El dirigente también puso el foco en la inteligencia artificial (IA) como fuerza transformadora del mundo profesional. Sostuvo que no se trata de que las máquinas reemplacen al trabajador humano, sino de que quienes no integren la IA quedarán en desventaja frente a quienes sí lo hagan.
Este planteamiento implica un cambio de paradigma educativo: ya no basta con ingresar a una universidad destacada, sino que será esencial construir trayectorias de aprendizaje activo y diversificado que respondan a la velocidad del cambio tecnológico.
Con información de: Vanitatis









