Durante la Gran Marcha de la Juventud Comunera, el presidente Nicolás Maduro alertó sobre la situación de los jóvenes venezolanos que se encuentran en Estados Unidos tras la elimïnación del Estatus de Protección Temporal (TPS). Según el mandatario, más de 300 mil ciudadanos fueron afęctädos por esta medida, de los cuales alrededor de 150 mil son jóvenes que ahora enfrèntan persecucïón y deportaciones.
Maduro recordó los años más difíciles, entre 2017 y 2020, cuando muchos venezolanos se sintieron atraídos por lo que él calificó como “cantos de sirena falsøs” que los llevaron a emigrar al norte. “Hoy los persiguen, los someten, los golpean y los expulsan a patadas”, afirmó, denunciando que la situación se ha vuelto insostenible para quienes buscaron nuevas oportunidades lejos de Venezuela.
El presidente también aprovechó la movilización juvenil para cuestionar las constantes amënâzâs de intervención y agtresión hacia el país, subrayando la importancia de mantener la independencia nacional. Señaló que la juventud tiene un papel central en la defensa de la soberanía y la patria frente a estas presiones externas.
Durante su intervención, Maduro hizo un llamado enérgico a los jóvenes presentes en la marcha: “Levante la mano el que quiera que esta república sea libre, independiente por siempre; el que quiera que esta juventud sea rebelde”. Con estas palabras buscó motivar el compromiso de los nuevos líderes con la causa patria.
Finalmente, el mandatario enfatizó que la Gran Marcha de la Juventud Comunera no solo es un acto simbólico, sino una demostración de fuerza y unidad de la juventud venezolana. Según Maduro, estos jóvenes representan la continuidad de la lucha por la soberanía y la independencia, recordando que su papel es fundamental para enfrentar las adversidades y las amenazas externas que enfrenta el país.
Con información de: Globovisión









