Utilizar solomillo o nalga de cerdo no solo ofrece una alternativa más jugosa y tierna, sino que también aporta un sabor ligeramente más dulce que contrasta maravillosamente con el rebozado sazonado. A continuación, presentamos la receta infalible para lograr unas milanesas de cerdo doradas y crujientes por fuera, y tiernas por dentro.
Ingredientes para 4 porciones (aproximadamente 8 a 10 milanesas):
- 800 g de solomillo o nalga de cerdo, cortado en bifes finos (aproximadamente 1 cm de grosor).
- 3 o 4 huevos grandes.
- 500 g de pan rallado (puedes usar una mezcla de pan rallado común).
- 1 cucharada de perejil fresco picado.
- 2 dientes de ajo, picados muy finos o rallados.
- 1 cucharadita de sal.
- 1/2 cucharadita de pimienta negra.
- Opcional: 1 cucharada de mostaza o leche (para ablandar).
Paso a Paso: Preparación y Rebozado
Preparar la carne: Si los bifes de cerdo son gruesos, golpéalos suavemente con un mazo de cocina entre dos plásticos o papel film hasta que tengan unos 5 a 7 mm de grosor. Esto garantiza una cocción uniforme y ternura.
En un bol amplio y poco profundo, bate bien los huevos. Incorpora el perejil, el ajo, la sal y la pimienta. Si deseas un sabor extra o un rebozado más adherente, agrega la mostaza o un chorrito de leche. Este es el paso clave para una milanesa perfecta. Sumerge cada bife de cerdo en la mezcla de huevo, asegurándote de que quede completamente cubierto por ambos lados. Déjalos marinar en la mezcla por lo menos 15 minutos (o hasta varias horas en la heladera para un sabor más intenso).
Coloca el pan rallado en una fuente o plato grande. Saca el bife del huevo, déjalo escurrir ligeramente y colócalo inmediatamente sobre el pan rallado. Cubre la carne por completo con el pan rallado. Presiona firmemente con la palma de la mano sobre ambos lados. Esto asegura que el rebozado no se desprenda durante la cocción. Coloca las milanesas rebozadas en una bandeja y déjalas reposar en el refrigerador durante 15 minutos. Esto ayuda a que el rebozado se adhiera aún mejor.
Calienta abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto (aproximadamente 170 °C). La cantidad de aceite debe ser suficiente para que las milanesas floten o al menos cubra la mitad de su grosor. Fríe las milanesas de a dos o tres por vez para evitar que baje la temperatura del aceite. Cocina por 3 a 4 minutos por cada lado, hasta que estén bien doradas y la carne de cerdo esté cocida por dentro. Retira y colócalas sobre papel de cocina absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Opción 2: Al Horno (Más Livianas)
Precalienta el horno a 200 °C (fuerte). Coloca las milanesas en una placa para horno ligeramente aceitada o cubierta con papel de hornear. Rocíalas o píntalas con un poco de aceite por encima. Hornea durante 15 a 20 minutos, dándoles vuelta a mitad de la cocción, hasta que estén doradas y crujientes.
Las milanesas de cerdo se sirven tradicionalmente con puré de papas cremoso, papas fritas, o una ensalada fresca. También puedes convertirlas en milanesas a la napolitana, cubriéndolas con salsa de tomate, jamón y queso mozzarella y gratinando.
Con información de: Vida Saludable









