En 2025, una imagen excepcional de la hiena parda (Parahyaena brunnea) capturó la atención del mundo y se convirtió en un símbolo del estado cambiante de la naturaleza. La fotografía, titulada Ghost Town Visitor (“Visitante de la ciudad fantasma”), fue tomada por el fotógrafo sudafricano Wim van den Heever, quien esperó diez años para inmortalizar a este esquivo carnívoro en un antiguo pueblo minero abandonado en Namibia.
La escena, una hiena parda emergiendo entre la niebla junto a las ruinas de Kolmanskoppe, con un mar en el horizonte ha sido destacada como una de las imágenes más impactantes de vida silvestre del año. Los jueces del prestigioso concurso Wildlife Photographer of the Year señalaron que la fotografía combina belleza y mensaje profundo: demuestra cómo la naturaleza sigue reclamando espacios humanos y cómo especies poco conocidas pueden simbolizar resiliencia.
La hiena parda es una de las especies más raras del mundo, con hábitos solitarios y poco estudiados, lo que hace que captarla de forma tan evocadora sea un acontecimiento extraordinario para biólogos, fotógrafos y amantes de la naturaleza. Su presencia en la foto no solo conmovió por su estética, sino porque resalta la importancia de observar y proteger incluso a los animales menos visibles del planeta.
Este reconocimiento refleja una tendencia creciente hacia historias que unen arte y conservación: a través de la lente, animales como la hiena parda ayudan a sensibilizar sobre la fragilidad de los ecosistemas y la necesidad de acciones globales para preservar la biodiversidad en un mundo cada vez más afectado por el impacto humano.
Con información de: National Geographic









