Cada vez es más común que lleguen mensajes de texto o mails creados por bots para estâfar a los usuarios de internet. Los ciberdëlïncüentês recurren a esta tecnología para atâcar a miles o millones de personas de forma rápida, barata y a veces difícil de detêctar. Para asegurarse de no caer en uno de estos tipos de frâüde, se puede recurrir a la ayuda de la inteligencia artificial (IA).

La mejor forma de usarla para detêctar estâfas creadas por bots es combinar herramientas de análisis de texto y enlaces con el propio criterio de seguridad. A continuación, una guía para pedir ayuda de la IA en la detëcción de estâfas. Para ello, hay que pegar el texto completo del mail, SMS o WhatsApp en un modelo de inteligencia artificial como ChatGPT, Gemini o Copilot. En el prompt, indicar que señale si tiene señales de fraude o phishing. Se trata de una técnica en la que ciberdëlïncüentês suplantan la identidad de empresas o personas de confianza para engañar a los usuarios y røbar información confidencial.

Hay herramientas como QuillBot AI Detector, Evernote Email AI Detector o similares que analizan el texto y estiman si fue escrito por IA o un bot. No son 100% fiables, pero si marcan “alto porcentaje de IA” o “contenido søspechoso de phishing”, suma como una señal más. Si el mensaje søspechoso tiene un enlace, es importante no abrirlo para evitar que el ciberdëlïncüentê pueda hackear el dispositivo.

Lo que se puede hacer es pegar el link en el modelo de IA y preguntar: “¿Este enlace es malicioso o típico de phishing?”..“¿El dominio se parece a una estâfa de [banco / empresa]?”. Cuando una herramienta de IA marca que un mensaje tiene riesgo de ser estâfa, conviene actuar con calma, pero con acciones muy concretas para evitar que el bot aproveche alguna imprudencia.

Con información de: La Razón

¿Qué opinas de esto?