Hay algunas edificaciones en el mundo que parecen estar diseñadas para asombrar: algunas maravillas no destacan por su altura visible, sino por el esfuerzo que exige conquistarlas. Hay lugares donde la arquitectura no busca la comodidad, sino poner a prueba el cuerpo humano. Montañas, escaleras, rampas interminables y pendientes imposibles forman parte de ese paisaje que combina ingeniería y resistencia. Uno de estos escenarios se ha convertido en una leyenda para deportistas, excursionistas y curiosos de todo el mundo.

La escalera más larga del planeta se encuentra en las laderas del monte Niesen, en el cantón de Berna, Suiza. No se trata de una escalera turística al uso, sino de una estructura técnica construida junto a la vía del funicular Niesenbahn. Su función principal es permitir el acceso a los operarios que realizan labores de mantenimiento, y por eso normalmente está cerrada al público.

Esta escalinata cuenta con 11.674 peldaños, una cifra que por sí sola impresiona. Pero el verdadero reto no es solo la longitud, sino la inclinación: la pendiente media ronda el 55%, con tramos que alcanzan e incluso superan el 65%, lo que la convierte en una de las escaleras más empinadas jamás construidas. Aunque el acceso está restringido durante casi todo el año, existe una excepción: una vez al año se celebra la carrera oficial conocida como The Niesen Stairway Run. Ese día, la escalera se transforma en un circuito deportivo extremo al que pueden inscribirse corredores y aficionados de todo el mundo.

No es una carrera para cualquiera. El esfuerzo exige fuerza en piernas, gran capacidad cardiovascular y una resistencia mental difícil de entrenar. La mejor marca registrada para completar los más de once mil peldaños es de una hora y dos minutos, un tiempo que sitúa esta prueba entre las más exigentes del mundo en cuanto a carreras verticales. Durante la carrera oficial, todo está controlado: hay puntos de asistencia, personal sanitario y medidas de seguridad específicas. Fuera de ese evento, el acceso está reservado a los trabajadores autorizados del Niesenbahn.
Con información de: La República









