Llegar a los 60 años sin un grupo amplio de amigos cercanos no significa automáticamente que alguien sea antisocial o tenga dificultades para relacionarse, aseguran especialistas en comportamiento social. En muchos casos, esta situación refleja el contexto de vida y las experiencias personales más que una incapacidad para conectar con otros.

Los psicólogos explican que muchas personas que no tienen amistades íntimas en la adultez avanzada han pasado gran parte de su vida siendo apoyo emocional para los demás, lo que puede generar desgaste y el deseo de establecer límites o priorizar relaciones más auténticas y significativas en lugar de mantener un círculo amplio de conocidos.

No tener muchos amigos cercanos no indica carencia de habilidades sociales, sino que puede reflejar una decisión personal de enfocarse en vínculos profundos y recíprocos o experiencias previas que han moldeado la forma en que alguien se relaciona en la vejez.

La psicología señala que la calidad de las relaciones suele ser más relevante para el bienestar que la cantidad de amigos, especialmente en etapas maduras de la vida, donde las prioridades y la manera de conectar socialmente cambian con la experiencia y el tiempo.

Expertos coinciden en que esta realidad es cada vez más visible y que es importante dejar de estigmatizar a quienes no cuentan con un gran círculo de amistades cercanas, ya que existen múltiples formas saludables de construir y mantener relaciones sociales a lo largo de la vida.

Con información de: Los Andes

¿Qué opinas de esto?