En el circuito internacional de Salto de Obstáculos, donde los caballos superan ampliamente los 1,65 metros de altura a la cruz, «Farrel» se ha convertido en un caso excepcional. Este caballo del jinete irlandés Daniel Coyle, con una altura de 1,55 metros a la cruz, compite con regularidad en pruebas de máximo nivel pese a estar muy por debajo de la talla habitual de los caballos que dominan estos concursos.
La diferencia se aprecia ya en las inspecciones veterinarias de los concursos. Allí, sin montura ni jinete, el caballo contrasta con los ejemplares de mayor envergadura que forman parte del circuito, aunque su rendimiento sea extraordinario. «Farrel» es un KWPN castrado de 16 años, propiedad de Ariel Grange, y lleva casi una década compitiendo junto a Daniel Coyle. El jinete irlandés comenzó a montarlo cuando el caballo tenía siete años, poco después de que fuera adquirido en una subasta de VDL en Florida por la familia Grange.
Con el paso del tiempo, el binomio se consolidó como uno de los más sólidos del circuito. Coyle ha reconocido en varias ocasiones que «Farrel» es inteligente, muy competitivo y estadísticamente, el caballo más exitoso de su carrera. A lo largo de los últimos diez años ha sido el que más victorias le ha proporcionado. El caballo empezó a destacar siendo joven. Con nueve años logró una victoria en una prueba clasificatoria de la Copa del Mundo en Vancouver, además de formar parte del equipo irlandés en la Copa de Naciones de Langley.
También firmó un doble recorrido sin faltas en la Copa de Naciones de Spruce Meadows, un resultado que confirmó su potencial dentro del alto nivel. El caballo destaca en los recortes y en los tramos técnicos del recorrido. Según su jinete, tiene una capacidad notable para mantener la velocidad y cambiar de dirección sin perder equilibrio, una cualidad especialmente valiosa en los desempates. En cifras, la trayectoria de «Farrel» confirma su regularidad. El binomio ha acumulado más de 650.000 euros en premios, con podios en Grandes Premios internacionales y una elevada tasa de recorridos sin faltas en pruebas de 1,60 metros.
Con información de: La Razón









