En el mundo de los remedios caseros, a veces las combinaciones más simples son las más efectivas. Recientemente, la tendencia de combinar detergente con azúcar se ha posicionado como una solución inesperada en materia de limpieza y de cuidado personal. La razón principal por la que la combinación del azúcar y el detergente funciona es por la mezcla de las propiedades químicas del jabón con la estructura física del azúcar.

Si alguna vez has intentado quitar grasa de motor, pintura o pegamento de tus manos solo con detergente, sabrás que es una tarea difícil que deja la piel irritada. Al añadir azúcar, creas un exfoliante mecánico: los gránulos arrastran la suciedad más difícil de los poros, mientras que el jabón encapsula la grasa.

El detergente de platos es conocido por ser agresivo con el pH de la piel. El azúcar contiene ácido glicólico y actúa como un humectante natural que ayuda a retener la hidratación. Al usarlos juntos, el impacto resecante del jabón se reduce drásticamente, y el resultado son tus manos suaves.

Para obtener los mejores resultados, no es necesario gastar de más. Solo sigue estos pasos: En un recipiente pequeño, coloca dos cucharadas de tu detergente habitual. Añade una cucharada de azúcar blanca o morena (la blanca suele ser más fina y menos abrasiva). Remueve ligeramente sin disolver el azúcar por completo; necesitamos que el grano permanezca entero para que cumpla su función.

Con información de: Clarín

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