Un programa impulsado por el estado de Nueva York comenzó a incorporar robots con inteligencia artificial en los hogares de adultos mayores que viven solos. La iniciativa busca reducir el aislamiento social mediante dispositivos conversacionales capaces de interactuar diariamente con los usuarios y acompañar sus rutinas.
El proyecto es coordinado por la New York State Office for the Aging, organismo estatal responsable de las políticas públicas dirigidas a la población mayor. Según datos oficiales, más de 900 personas mayores en distintas regiones del estado ya reciben en sus hogares el robot social ElliQ, diseñado para ofrecer compañía y promover hábitos saludables.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia orientada a enfrentar uno de los principales desafíos asociados al envejecimiento poblacional: la soledad en personas mayores que residen sin compañía permanente. El robot ElliQ fue desarrollado específicamente para interactuar con adultos mayores. A diferencia de los asistentes virtuales tradicionales, el dispositivo está diseñado para iniciar conversaciones de manera proactiva, sugerir actividades y acompañar rutinas cotidianas.
Entre sus funciones principales se encuentran recordar la toma de medicamentos, proponer ejercicios físicos simples, sugerir actividades cognitivas y facilitar la comunicación con familiares o amigos a través de videollamadas. El sistema utiliza inteligencia artificial para adaptar la interacción a cada usuario. Con el tiempo aprende preferencias, horarios y temas de interés, lo que permite personalizar las conversaciones y las recomendaciones.
Según el organismo estatal, el objetivo no es reemplazar el contacto humano sino estimular la interacción social y reducir el aislamiento, especialmente entre personas que viven solas o tienen movilidad limitada. En ese contexto, la tecnología comenzó a ocupar un lugar creciente en las políticas dirigidas al envejecimiento activo. Dispositivos de monitoreo remoto, plataformas de telemedicina y asistentes digitales forman parte de un ecosistema emergente destinado a prolongar la autonomía de las personas mayores en sus hogares.
Con información de: La Razón









