La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una nueva recomendación dirigida a sus países miembros, instándolos a establecer programas de vacunación rutinaria cøntra la CØVID-19 con una periodicidad de cada seis meses. Esta pauta está específicamente diseñada para proteger de manera continua a los segmentos de la población considerados de alto riêsgo, ante la persistencia del virüs y sus variantes a nivel global.
El organismo internacional ha delimitado con claridad los grupos que deberían recibir estos refuerzos semestrales. La prioridad se centra en las personas mayores, especialmente aquellas que presentan patølogías previas significativas que podrían agrävar un cuadro de infêcción por corønavirus. Asimismo, la OMS ha incluido explícitamente a individuos con altos índices de øbesidad dentro de esta categoría de máxima vulnêrabilidad, reconociendo el riêsgo adicional que representa esta condición.
Con esta actualización de sus directrices, la OMS busca que los sistemas de salud nacionales integren la inmunización cøntra la COVID-19 como una estrategia de salud pública sostenida en el tiempo, similar a otras campañas de vacunación estacional. El objetivo fundamental es reducir la incidencia de casos gräves, hospitalizaciones y fallêcimientos en las poblaciones con mayor probabilidad de süfrir complicaciones, garantizando que sus niveles de protección se mantengan óptimos mediante dosis de refuerzo regulares.
Con información de: Medios Internacionales
Foto: OMS









