En México se ha desarrollado un proyecto de vivienda que integra tecnología y sostenibilidad, capaz de generar su propia electricidad y captar agua de lluvia para su uso doméstico, apostando por un modelo de hogar autosuficiente y ecológico.
La construcción, diseñada para dos familias, destaca por su estructura circular y su enfoque en el aprovechamiento de recursos naturales, especialmente la energía solar y la recolección de agua, lo que reduce significativamente la dependencia de servicios externos.
Este tipo de vivienda se enmarca dentro de la arquitectura bioclimática, una tendencia que busca optimizar el uso de la luz, el calor y la ventilación natural para mejorar el confort sin aumentar el consumo energético.
Además de su innovación tecnológica, el diseño se integra con el paisaje y utiliza materiales adaptados al entorno, lo que refuerza su objetivo de minimizar el impacto ambiental y promover construcciones más sostenibles.
El proyecto se presenta como un ejemplo del futuro de la vivienda, donde la eficiencia energética y la armonía con la naturaleza se convierten en pilares fundamentales para el desarrollo de nuevas formas de habitar el planeta.
Con información de: MD









