El alcalde de Atenas, Haris Doukas, ha alertado sobre la situación crítica que atraviesa la capital griega debido a la saturación turística. En declaraciones recientes a The Guardian, el mandatario local aseguró que la ciudad «no puede funcionar como si fuera un hotel gigante», tras registrarse la cifra récord de ocho millones de visitantes el año pasado, una carga desproporcionada para una urbe de apenas 700.000 residentes.
La estrategia de Doukas busca devolver el centro histórico a sus ciudadanos y proteger la autenticidad de barrios emblemáticos. Entre las medidas propuestas, destaca un proyecto para prohibir nuevas actividades comerciales en el casco antiguo y la intención de «congelar» los permisos para la construcción de nuevos hoteles. El alcalde enfatizó que zonas como Plaka han llegado a su límite, declarando que no hay espacio para más inversiones de este tipo.
Esta problemática ha generado una presión insostenible sobre la infraestructura de la ciudad y un incremento drástico en los precios de alquiler, volviéndolos inalcanzables para los habitantes locales. La situación de Atenas se suma a una tendencia europea de regulación del turismo masivo, similar a las acciones tomadas en Barcelona, donde se anunció la prohibición total de alquileres a corto plazo para 2028 en un intento por recuperar el mercado inmobiliario para los residentes.
Con información: VN









