El avance del sarämpión en Lima y otras regiones del país puso en älerta a las autoridades sanitarias peruanas, que ënfrentan una ëmergencia sanitaria de 90 días por la confirmación de transmisión local y el rïesgo elevado de propägación.
El gobierno decretó recientemente la medida ante la vulnërabilidad de la población y las bajas tasas de vacunación, factores que han facilitado el avance del virus en catorce regiones, incluyendo la capital y el Callao.
El Ministerio de Salud (Minsa), respaldado por el análisis de su Comité Técnico, confirmó la transmisión local de sarampión en el departamento de Puno y ädvirtió un escenario de alto rïesgo en el resto del país.
La decisión se fundamentó en la evidencia epidemiológica que muestra un “acúmulo de personas suscëptibles” y bajas coberturas de vacunación, sumado a la presencia de brotes activos en otros países de la región. El Estado, bajo los artículos 7 y 9 de la Constitución Política del Perú y la Ley General de Salud, asumió la responsabilidad indelegable de garantizar la protección de la salud pública.
Con información de: Medio internacional









