Lo bueno ahora es hacer ver a los más pequeños lo bueno que es aprender a cocinar y lo que le va a aportar en su futuro, por lo que hacer bizcochos es genial para empezar a meter a los nïños en el mundo de la cocina. Y si lo que te da miedo es el café, puedes hacer esta receta tan tradicional de bizcocho de chocolate o sino este bizcocho de almendras tan rico.
Ingredientes:
- 115 gramos de mantequilla sin sal.
- 120 gramos de azúcar morena.
- Una pizca de canela en polvo.
- 2 huevos.
- 10 gramos de café soluble.
- 15 ml de agua caliente.
- 60 ml de leche entera.
- 115 gramos de harina.
- Una pizca de levadura química.
- Una pizca de sal.
- Para el glaseado de mantequilla de café.
- 75 gramos de mantequilla sin sal (Para el glaseado).
- 100 gramos de azúcar glas (Para el glaseado).
- 8 gramos de café soluble (Para el glaseado).
- 15 ml de agua (Para el glaseado).
- 1 cucharada de leche (Para el glaseado).

Preparación:
Precalentamos el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasamos y enharinamos un molde rectangular. Disolvemos los 10 gramos de café soluble en los 15 ml de agua caliente. Añadimos la leche y mezclamos hasta obtener una mezcla homogénea. Activamos la levadura disolviéndola en una cucharada de agua tibia con una pizca de azúcar. En un recipiente aparte, mezclamos la harina, la levadura química, la sal y la canela. Batimos la mantequilla junto con el azúcar moreno hasta obtener una mezcla cremosa.Incorporamos los huevos, uno a uno, batiendo bien después.
Añadimos la mezcla de harina y la mezcla de café y leche de forma alternada, incorporando primero una parte de la harina, después la mitad de la mezcla de café, otra parte de la harina, el resto de la mezcla de café y, por último, la harina restante. Mezclamos suavemente con las varillas hasta obtener una masa homogénea. Vertemos la masa en el molde y alisamos la superficie. Horneamos durante 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro salga limpio. Desmoldamos y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla. Para hacer el glaseado, disolvemos el café soluble en el agua caliente y dejamos enfriar.
Con el robot de cocina, batimos la mantequilla hasta que esté cremosa. Añadimos el azúcar glas poco a poco y continuamos batiendo hasta obtener una crema suave. Incorporamos el café disuelto y mezclamos hasta integrar. Si el glaseado está demasiado espeso, podemos añadir la leche poco a poco hasta conseguir la textura deseada. Cuando el bizcocho esté completamente frío, extendemos el glaseado sobre la superficie con ayuda de una espátula.
Con información de: Recetas
Foto: Lecturas









