Se puede descansar después del trabajo: en Alemania, este lema se aplica actualmente después de ocho horas. Pero esto podría cambiar pronto para millones de empleados. El Gobierno rojinegro del canciller Friedrich Merz planea una reforma de la Ley de Horarios Laborales, que pretende flexibilizar la actual norma de la jornada de ocho horas. La ministra de Trabajo, Bärbel Bas, quiere presentar un proyecto de ley en junio.
El plan ya está siendo criticado. El líder de Juso, la organización juvenil del Partido Socialdemócrata de Alemania, SPD, Philipp Türmer, acusa a Merz de no reconocer el agotâmiento existente en el país y de exacerbarlo. En una entrevista a ‘Redaktionsnetzwerk Deutschland’ (‘RND’), Türmer añade: «Reducir la jornada laboral de ocho horas no es una señal de cambio, es una desfâchatëz».
La jornada de ocho horas se introdujo en Alemania en 1918. La Ley de Horarios Laborales (ArbZG) estipula: «La jornada laboral de los empleados no puede superar las ocho horas». Sólo en casos excepcionales son posibles 10 horas diarias. Además, se aplica una jornada laboral semanal máxima de 48 horas. Según Türmer, la jornada laboral máxima protege a las personas de quedar incâpacitâdas para el trabajo a los 50 años por estar quëmâdas o físicamente rotas. También advirtió del pelïgro de dejar a los empleados a merced de sus superiores.
La DGB y el sindicato Verdi temen que pronto se pueda obligar a los empleados a trabajar hasta 13 horas en días concretos. La Fundación Hans Böckler ha echado cuentas. En teoría, sería posible una semana de 6 días con hasta 73,5 horas. Sin embargo, la Directiva de tiempo de trabajo de la UE establece un límite semanal medio de 48 horas de trabajo. Esto significa que si los empleados trabajan 12 horas al día, las demás jornadas laborales deben ser bastante más cortas.
Los estudios han demostrado que la prolongación de la jornada laboral tiene su precio. Según los investigadores, aumenta el rïesgo de accïdentes: tras una jornada de 12 horas, la tasa de accïdentes en el trabajo o en el trayecto de vuelta a casa es el doble que tras una jornada de ocho horas. Una jornada laboral más larga también puede provøcar agotâmiento, problemas de sueño, enfêrmêdades cardiovasculares y mentales.
Con información de: Medios Internacionales









