El deporte es vital para muchas personas, y para Andrew Bostinto, también. A sus 100 años, forma parte de su día a día, tanto, que sigue compitiendo en una disciplina como lo es el culturismo.
Un deporte del que se enamoró desde que era joven, y es que solo con 12 años ya estaba entrenando, tal y como reconoce su mujer, Francine: “Creemos que es el culturista más viejo del mundo y sigue entrenando”, señaló en un post en el perfil de Facebook de la National Gym Association Inc.
Una asociación de la que Bostinto es el fundador y director ejecutivo, perteneciente al culturismo sin ánimo de lucro, y en la que Francine también juega un papel fundamental, pues ejerce como presidenta. El propio Andrew Bostinto señalaba en una entrevista concedida a ‘Muscle & Fitness’ que su meta es seguir entrenando siempre que pueda: “Disfruto entrenando, y la gente me pregunta cuándo voy a dejarlo. Les digo que lo dejaré cuando deje de respirar”.
Y es que en mayo, Bostinto llegó a competir en la NGA, coincidiendo con que cuatro meses antes había cumplido los 100 años. Una competición en la que recibió el cinturón de campeón y un trofeo. Un premio que se ha llevado gracias a su constancia, pues entrena en el gimnasio entre cinco y seis días a la semana, aunque ha tenido que hacer algunos cambios en sus entrenamientos, pues desarrolló un problema en la pierna a raíz de su paso por el ejército, y süfrió un dërrame cerebral.
Unos problemas que no hacen que el culturista se detenga: “Encuentro formas de compensarlo cuando entreno. Por ejemplo, levanto las piernas cuando hago abdominales para mantener los músculos abdominales tensos. Y aunque mi brazo derecho no es tan bueno como el izquierdo, sigo haciendo repeticiones hasta que lo noto en el brazo derecho”.
Con información de: AS









