El semifreddo o semifrío se ha consolidado como una de las alternativas más prácticas para culminar una comida estival sin depender de helados comerciales. Su popularidad radica en su sencillez de elaboración, su buena conservación en el congelador y la versatilidad de su base. En esta ocasión, la receta adopta el perfil del clásico tiramisú.

La preparación utiliza como base la crema tradicional de yemas, azúcar y queso mascarpone, a la que se le añaden nata y claras montadas para lograr la consistencia cremosa adecuada. A diferencia del postre convencional, en esta versión se incluye el paso de cocinar las yemas a baño María y pasteurizar las claras. Este proceso térmico reduce el riesgö asociado a la Salmonella, bacteriä que no se destruye con la congelación y puede permanecer activa en alimentos helados. Para este procedimiento se recomienda el uso de un termómetro de cocina.

Instrucciones de preparación:

  1. Café: Colar la infusión de café y dejar que tome temperatura ambiente por completo.
  2. Separación de huevos: Dividir las claras de las yemas depositando cada unidad en un recipiente individual antes de unirlas, garantizando así que no caigan restos de yema en las claras. Se aconseja realizar el proceso con las manos limpias y lavárselas al finalizar.
  3. Pasteurización de claras: Integrar las claras con 150 gramos de azúcar en una olla a fuego medio, removiendo de forma constante con varillas hasta alcanzar los 70 °C. Trasladar la mezcla a un recipiente limpio y batir a punto de nieve hasta obtener un merengue firme. Reservar hasta que enfríe totalmente.
  4. Tratamiento de yemas: En un recipiente a baño María, batir las yemas junto con 100 gramos de azúcar hasta que la preparación duplique su tamaño, adquiera un tono claro y esté caliente. Retirar del fuego y colocar el recipiente sobre un baño de agua con hielo, continuando el batido hasta enfriar.
  5. Incorporación del queso: Sumar el queso mascarpone a la mezcla de yemas y batir hasta homogeneizar.
  6. Integración de la nata: Montar la nata a medio punto e incorporarla suavemente a la crema de mascarpone con movimientos envolventes.
  7. Adición del merengue: Agregar las claras montadas progresivamente a la mezcla anterior, manteniendo un batido envolvente para conservar el aire y el volumen.
  8. Preparación del recipiente: Cubrir la superficie interior de un molde rectangular (de unos dos litros de capacidad) con papel plástico transparente, dejando sobrantes a los lados para facilitar el desmolde posterior.
  9. Primera capa de crema: Verter un tercio de la mezcla en el fondo del recipiente y emparejar la superficie con cuidado.
  10. Capa de bizcochos: Pasar los bizcochos de soletilla de forma rápida por el café e ir colocándolos alineados a lo largo del molde sobre la capa de crema.
  11. Segunda capa: Extender otro tercio de crema sobre los bizcochos y repetir la colocación de una nueva capa de galletas humedecidas en café.
  12. Finalización y congelado: Cubrir con la crema restante, sellar con el papel plástico sobrante y congelar durante un periodo de 8 a 12 horas.
  13. Servicio: Retirar del congelador unos 10 minutos antes de consumir. Desmoldar tirando del papel plástico, espolvorear la superficie con cacao amargo en polvo usando un colador y servir en rebanadas.

Foto cortesía de Envato

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