Aumentar unos cientos de pasos adicionales en la rutina diaria puede mejorar funciones cognitivas clave como la atención sostenida, la concentración y el control de impulsos. Un estudio publicado en Scientific Reports, que analizó datos de más de 3.000 adultos durante 14 años, reveló que la actividad física constante aporta beneficios significativos a la salud cerebral.
La investigación, basada en registros de dispositivos Fitbit e indicadores de presión arterial del Programa de Investigación All of Us, determinó que cada mil pasos adicionales diarios están vinculados a un mejor rendimiento cognitivo. Los participantes que promediaron más de 8.900 pasos mostraron puntuaciones sustancialmente superiores en atención y planificación frente al grupo menos activo, que rondó los 5.100 pasos.
Por otro lado, el análisis indicó que la presión arterial sistólica elevada solo influyó de forma negativa en la toma de decisiones, sin impactar de manera significativa en los demás parámetros evaluados.
Finalmente, los investigadores precisaron que una presión arterial más baja explica solo el 4,8 % de la relación entre la actividad física y el autocontrol. Esto sugiere que los efectos positivos de caminar a diario responden a mecanismos cerebrales más amplios que van más allá del simple control cardiovascular.
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