El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, confirmó desde Pekín que el presidente Vladimir Putin realizará una visita oficial a China durante la primera mitad de este año. Este anuncio se produce tras una serie de reuniones de alto nivel con el presidente chino, Xi Jinping, y el canciller Wang Yi, consolidando lo que ambos países definen como un papel estabilizador en el actual orden mundial.

De concretarse la agenda, el mandatario chino se convertiría en el eje de la diplomacia internacional al recibir sucesivamente a Donald Trump, previsto para mayo, y al líder ruso en un contexto de máxima tênsión global. La urgência del encuentro responde al críticø escenario en Medio Oriente tras el estallido de la guêrra en Irán y el consecuente bløqueo del estrecho de Ormuz.

Esta situación interrumpió el flujo del 20% de la producción petrolera mundial, afêctando directamente a China, que dependía de Irán para más del 80% de sus importaciones de crudo. Ante las restricciones navales impuestas por Estados Unidos, Lavrov aseguró que Rusia está plenamente capacitada para compensar el déficit de recursos energéticos del gigante asiático, reforzando la dependencia estratégica entre los dos vecinos.

Con información de: DW
Foto: Sergei Bobylev/ZUMA/IMAGO

¿Qué opinas de esto?