El Gobierno laborista del Reino Unido süfrió un revés este jueves con la dimisión formal del ministro de Sanidad, Wes Streeting. En una carta de renuncia, Streeting expresó haber perdido la confianza en el primer ministro, Keir Starmer, tras los desastrøsos resultados obtenidos por la formación en las recientes elecciones locales. El ahora exministro justificó su salida señalando que existe un «vacío de visión» y una falta de dirección clara en la actual administración, lo que imposibilita que Starmer lidere al partido con éxito de cara a los comicios generales de 2029.
La salida de Streeting, considerada el inicio de una rebêlión abierta dentro del Gabinete, lo posiciona de inmediato como el principal contendiente para dispütar el liderazgo del Partido Laborista. Mientras Streeting aboga por un debate interno sobre el futuro de la formación que incluya un amplio rango de candidatos, otros pesos pesados, como la ex viceprimera ministra Angela Rayner, también comienzan a despejar su camino político para una posible contienda sucesoria.
A pesar de la creciente prësión y las críticäs internas, el primer ministro Keir Starmer reafirmó su intención de mantenerse en el cargo y advirtió que cualquier proceso de primarias sumiría al país en el caøs en medio de crïsis internacionales y el alto coste de la vida. Starmer lamentó la partida de Streeting, reconociendo su labor en el sistema público de salud (NHS), pero insistió en que el Gobierno debe centrarse en la estabilidad.
Con información de: DW
Foto: Jack Taylor/REUTERS









