Un reciente estudio científico reveló que las tortugas marinas cumplen un papel clave en la protección de los arrecifes de coral en Hawái, al ayudar a controlar la expansión de un alga invasora que pone en riesgo la biodiversidad marina.
De acuerdo con la investigación, las tortugas verdes se alimentan de esta vegetación invasora mientras pastan en zonas costeras, reduciendo su crecimiento y evitando que cubra los corales. Este comportamiento natural favorece la salud del ecosistema y permite que los arrecifes mantengan su equilibrio biológico.
Los expertos explicaron que cuando las algas invasoras crecen sin control pueden desplazar especies nativas, bloquear la luz solar y deteriorar estructuras coralinas esenciales para peces y otros organismos marinos. Por ello, la presencia de tortugas funciona como una forma natural de control ecológico.
El hallazgo también refuerza la importancia de proteger a las tortugas marinas, muchas de las cuales enfrentan amenazas como contaminación, pérdida de hábitat, pesca incidental y cambio climático. Su conservación no solo beneficia a la especie, sino también a ecosistemas completos.
Los investigadores concluyeron que preservar a estos animales puede convertirse en una herramienta estratégica para restaurar arrecifes dañados y enfrentar especies invasoras sin recurrir exclusivamente a intervenciones humanas.
Con información de: Cronista









