El próximo 12 de agosto de 2026, un eclipse solar mantendrá en vilo a millones de personas en varios continentes. Mientras que una fase parcial será visible en gran parte de Estados Unidos, Canadá, Europa y el noroeste de África, una estrecha franja de totalidad cruzará el océano Ártico, Groenlandia, Islandia, el norte de España y el noroeste de Portugal. Los observadores que se encuentren dentro de esta ruta específica experimentarán una breve oscüridad diurna y un descenso abrupto de la temperatura.
La gran particularidad de este fenómeno en la península ibérica es que la totalidad ocurrirá coincidiendo con el ocaso, regalando a los asistentes un inédito «eclipse al atardecer». Este evento posee un enorme valor histórico y científico para la región, dado que Europa continental no presenciaba un eclipse total de sol desde el año 1999, y en el caso particular de España, el último registro de un fenómeno de absoluta ocultación se remonta a 1912.
Para las comunidades científicas y astronómicas, el acontecimiento de agosto de 2026 ofrecerá una oportunidad inigualable para estudiar a fondo la corona solar y analizar las distintas variaciones que sufre la atmósfera terrestre. Asimismo, diversas instituciones educativas y colectivos locales ya han comenzado a coordinar campañas informativas y talleres de divulgación para preparar a la población ante este gran despliegue de la naturaleza, garantizando un impacto cultural positivo y seguro.
Por su parte, las autoridades de la NASA y la Academia Americana de Oftalmología recuerdan de forma estricta que la exposición directa a los rayos solares puede causar daños irreparables en la retina si no se usa la debida protección. La única excepción para mirar al sol al descubierto será durante el breve instante de la ocultäción total; en cualquier otro momento o fase parcial, es obligatorio emplear lentes de eclipse certificadas bajo la norma ISO 12312-2 o métodos de proyección indirecta.
Con información de Infobae









