Esta combinación es ideal para renovar el aire, combâtir olores y hasta atraer buena energía. La clave está en la combinación de aroma fresco, cítrico y especiado que se libera al calentar el orégano seco con la ralladura de mandarina. Esta mezcla no solo perfuma, sino que también ayuda a eliminar olores de comida, humedad o encierro, algo fundamental en departamentos chicos o ambientes cerrados.
Además, según las creencias populares, el orégano es símbolo de protección del hogar, mientras que la mandarina representa alegría y renovación. Por eso, muchos usan este truco para aumentar la energía de la casa y crear un clima más positivo. El calor del horno también ayuda a que la ralladura libere sus aceites esenciales, aportando una sensación de aire más liviano. Si bien no reemplaza a un deshumidificador, puede ser un buen complemento en días húmedos.
También, el perfume cítrico de la mandarina está asociado al bienestar emocional y la sensación de energía. Al mezclarse con el orégano, el resultado es un aroma cálido, ideal para la tarde o el final del día.
Ralla una mandarina fresca. Coloca una cucharada de orégano seco en una bandeja para horno. Suma la ralladura y mezcla bien. Enciende el horno al mínimo. Hornea la mezcla entre 10 y 15 minutos, vigilando que no se quëme. Retira y deja que el aroma se esparza por toda la casa.
Con información de: El Tiempo









