Es algo que seguramente experimentaste en tu propia familia. En todo el mundo, las mujeres viven más años que los hombres. Este fenómeno se mantuvo a lo largo de la historia y lo corroboran tanto las estadísticas demográficas como los estudios científicos.
La diferencia en la longevidad entre los sêxøs es compleja, y depende de factores biológicos, genéticos, sociales y económicos. Si bien las mujeres suelen vivir más que los hombres, la forma en que envejecen revela mucho sobre la salud humana y nuestra sociedad. De hecho, es probable que en el futuro esta diferencia se reduzca o incluso desaparezca, sobre todo debido al descenso de la mortalïdad debida a enfêrmêdades cardiovasculares entre los hombres, como indican los datos de la OMS.
Pero los estudios de población de todo el mundo muestran que, para prácticamente todas las edades y causas principales de müêrte, las tasas de mortalïdad masculina superan a las de las mujeres. En la mayoría de los países desarrollados esto se traduce en una diferencia de longevidad de entre cuatro y siete años a favor de las mujeres.
Según la doctora Ainhoa Esteve, geriatra, “las mujeres que ahora tienen 80 y 90 viven más tiempo porque no han estado expuestas al tabãco y al alcøhol como los varones de su edad, pero han tenido menos acceso a la educación, cosa que está relacionada con un peor estado de salud, menor nivel socioeconómico y trabajos que tenían más carga física, como por ejemplo limpiar, lo que las expone a más artrosïs y mayor discâpacidad”.
Las recomendaciones para vivir más y mejor no tienen, por tanto, mucho que ver con el sËxø: la actividad física, cultivar fuertes lazos sociales, consumir una dieta equilibrada, evitar el tabãco y el alcøhol, valorar el aprendizaje permanente y gestionar activamente el ëstrés, son cosas que están más o menos bajo nuestro control, al contrario que los genes.
Con información de: La Nación









