Los perros son, cada vez más, considerados como un miembro de la familia. Las rutinas se adaptan a ellos, se les compra comida especial, juguetes, camas y también se les enciende la televisión.

El auge de contenidos específicos para perros ha hecho que escenas como la de ver a un perro siguiendo con atención una pelota en pantalla o ladrando a un personaje ficticio, se hayan convertido en algo común. Plataformas como DOGTV o canales de YouTube repletos de sonidos caninos han convertido el ‘tiempo de pantalla’ en parte del día a día de muchos perros.

Un nuevo estudio publicado en Scientific Reports por investigadores de la Universidad de Auburn, en Estados Unidos, sugiere que su manera de hacerlo puede decir mucho sobre su personalidad. De hecho, según los científicos, los hábitos televisivos caninos revelan patrones estables de comportamiento relacionados con su temperamento. No todos los perros reaccionan igual ante un ladrido grabado o una pelota que cruza la pantalla y sus reacciones varían de forma consistente según si son perros más excitables, más miedosos o más ansiosos.

Así se descubrieron tres tipos de respuesta: la reacción ante estímulos animales, como al ver otros perros o gatos, la reacción ante estímulos inanimados, como a sonidos de coches o timbres y el ‘comportamiento de seguimiento’, como si los perros interpretaran que los objetos representados en la pantalla existen realmente en su entorno físico.

El estudio no pretende afirmar que los perros entiendan la televisión como los humanos, pero sí demuestra que su experiencia frente a una pantalla puede ser significativa, enriquecedora y ligada a su percepción del mundo.

Con información de: El Tiempo

¿Qué opinas de esto?