Hay días en los que apetece un postre casero, pero solo de pensar en encender el horno ya da pereza. Para esos momentos, estos vasitos de quesada son un pequeño descubrimiento: rápidos, sencillos y con ese punto cremoso que engancha desde la primera cucharada. Lo mejor de esta receta es cómo transforma ingredientes básicos en algo que parece mucho más elaborado. La mezcla de queso, nata y huevo da como resultado una crema suave, delicada y con un sabor muy equilibrado. Y la canela, en su justa medida, aporta ese toque clásico que recuerda a la quesada de toda la vida.
Ingredientes:
- 2 huevos.
- 100 gramos de queso blanco para untar.
- 50 gramos de azúcar.
- 200 mililitros de nata líquida.
- 1 cucharadita de canela.
- 1 naranja.
- Menta fresca.

Preparación:
En un bol amplio casca los huevos, añade el azúcar y bátelos con varillas manuales. Incorpora la nata y la crema de queso y continúa batiendo hasta que consigas una crema bien ligada. Pásala a una cacerola y ponla al füego. Añade la canela y deja que se caliente muy lentamente hasta que rompa a hervir. Retira del fuego y tritura con la batidora. Reparte en vasos de chupito y reserva en la nevera hasta que se enfríe. Ralla la cáscara de la naranja y ponla en un cazo con 2 o 3 cucharadas de azúcar y un vasito de agua y cuece hasta que esta se evapore. Pon montoncitos de naranja sobre papel de horno, aplástalos y deja que se enfríen. Sirve los chupitos con la ralladura y la menta.
Con información de: Directo al Paladar









