La refinería Cardón, una de las principales instalaciones de procesamiento de hidrocarburos en Venezuela, reactivó su unidad de Craqueo Catalítico Fluidizado (FCC) tras permanecer inoperativa durante aproximadamente un año, lo que representa un avance significativo para la industria petrolera nacional.

La puesta en marcha de la unidad FCC en Cardón se considera un paso importante en los esfuerzos por aumentar la producción de combustibles en el país y reducir la dependencia de las importaciones. 

La inactividad prolongada de esta planta había afectado significativamente la capacidad de refinación de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), generando desafíos en el suministro interno de gasolina y otros derivados.

Se espera que el aumento en la producción local contribuya a estabilizar el suministro y a disminuir las posibles colas en las estaciones de servicio, sin embargo, persisten desafíos en el sector, incluyendo la necesidad de inversiones continuas en mantenimiento y la optimización de otras unidades de refinación para alcanzar la plena capacidad operativa.

Se espera que PDVSA continúe implementando estrategias para mejorar la eficiencia y la producción en sus instalaciones, con el objetivo de garantizar el suministro interno de combustibles y fortalecer su posición en el mercado energético internacional.

Con información de: El Impulso

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