El Tribunal Constitucional de Rumanía anuló este viernes las elecciones presidenciales después de que informes de inteligencia revelaran una injerencia rusa que favoreció a Calin Georgescu, candidato de extrema derecha que ganó en la primera vuelta del 24 de noviembre.

Esta decisión llega apenas dos días antes de la prevista segunda vuelta del domingo, en la que Georgescu, ganador con un 23 % de los votos, iba a enfrentarse a la europeísta Elena Lasconi (19,3 %).

Según la resolución del tribunal, todo el proceso electoral ha quedado invalidado y comenzará desde el principio, con una nueva fecha que deberá ser fijada por el Gobierno y que, según los medios rumanos, sería en primavera de 2025.

Esta inédita decisión en el país de 19 millones de habitantes miembro de la Unión Europea (UE) y la OTAN no fue explicada en el breve comunicado del Constitucional, que sostuvo que las motivaciones estarían incluidas cuando se publique la resolución completa en el Boletín Oficial.

La anulación se produce después de que el miércoles el presidente, Klaus Iohannis, desclasificase cinco informes de inteligencia en los que se indicaba que Georgescu estuvo respaldado por una estrategia de injerencia con un «modo de operar de un actor estatal», al que no nombra.

Este viernes, el primer ministro socialdemócrata, Marcel Ciolacu, consideró «justa» la decisión del tribunal porque el resultado «fue descaradamente distorsionado como consecuencia de la intervención de Rusia».

Esos informes muestran que la «agresiva promoción» de Georgescu recibió financiación externa no declarada de más de un millón de euros. El candidato asegura que no gastó ni un euro en su campaña, lo que los expertos en redes sociales consideran imposible.

Mientras, el propio Georgescu habló en declaraciones a la televisión local Realitatea de un «gølpe de Estado oficializado» y que el Estado rumano «ha pisoteado la democracia».

«Es hora de demostrar que somos un pueblo valiente. La democracia está siendo atacada. El sistema cørrupto hizo un pacto con el diablø. Las cosas no se mantendrán así. Detrás mío está solo el pueblo de Rumanía», aseguró.

La polémica decisión del Constitucional fue criticada por otras fuerzas ultranacionalistas pero también por liberales como un intento de las formaciones tradicionales (el Partido Social Demócrata y el Partido Nacional Liberal ) de enmendar su fracaso político manipulando el sistema judicial.

El PSD y el PNL son las dos formaciones que se han repartido el poder en Rumanía en las últimas décadas, han gobernado en coalición desde 2021 y, por primera vez desde la caída del comunismo, ninguno de sus dos candidatos llegó a la segunda vuelta el 24 de noviembre.

Con información de Globovisión

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