Si eres fan del reciclaje, deberías saber que el café que tomás todos los días puede ser mucho más que solo una bebida. Con algunos trucos y simples manualidades, ese café usado que siempre tirás puede convertirse en un verdadero tesoro para cuidar tu casa, tu jardín y hasta tu piel.
Puedes usarlo como fertilizante casero para plantas. El café usado es ideal para mezclar con la tierra del jardín. Ayuda al drenaje, mejora la retención de agua y aporta nutrientes. También puedes diseño como atrapa olores natural, colocas un poco de café seco en un recipiente abierto o al fondo de la bolsa. El café es excelente para absorber malos olores y dejar todo fresco.
Asimismo, funciona como exfoliante natural para la piel, mezclá café usado con un poco de agua o aceite de coco, y aplicalo sobre tu piel húmeda, esto te va a ayudar a eliminar células muertas y dejar tu piel suave y renovada. Algo interesante, repara arañazos en madera, si tus muebles oscuros tienen marcas o rayones, humedecé un hisopo en café usado y aplicalo sobre el arañazo. Dejá actuar unos minutos y limpiá con un trapo de algodón, y mejora el color.
Limpiar ollas y bandejas. El café usado es levemente abrasivo, perfecto para sacar restos de comida pegada en sartenes o bandejas del horno. Úsalo con una esponja de cocina y un poco de agua: es un limpiador natural súper efectivo. Y para finalizar sus grandes usos, también funciona como tinte natural para manualidades, si quieres teñir ropa blanca, darle un toque vintage a papeles, o incluso darle color a algún mueble, puedes usar café como tinte natural. Prepará una infusión concentrada y aplícala.
Con información de: Café Bonka









