El tapping y la respiración consciente se han difundido ampliamente como recursos de bienestar en plataformas digitales, convirtiéndose en tendencias populares para enfrentar momentos de tensión y estrés emocional. No obstante, especialistas advierten que ambas técnicas requieren una mirada prudente frente a las promesas de alivio inmediato, ya que sus efectos no son idénticos ni pueden considerarse científicamente comprobados en todos los casos ni para cualquier problema de salud.  

Organismos internacionales como el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH) e instituciones de información médica como MedlinePlus incluyen las técnicas de respiración profunda y relajación entre las prácticas de autocuidado general, junto con el descanso y la actividad física. Mientras el tapping consiste en golpeteos suaves con los dedos en puntos corporales específicos dirigiendo la atención a un pensamiento o malestar, la respiración consciente abarca diversos métodos de regulación del ritmo respiratorio para recuperar la calma.  

Por su parte, la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias de Estados Unidos (SAMHSA) enfatiza que estas técnicas pueden integrarse al autocuidado personal, pero en ningún caso sustituyen la atención profesional indicada ante síntomas persistentes o intensos. Los expertos coinciden en la importancia de delimitar estas herramientas como apoyos complementarios y no como tratamientos definitivos para afecciones de salud mental.  

Noticias 24 horas / Fabiana Almeida

Foto cortesía Envato

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