Y es que este pastel tiene todo para convertirse en uno de esos postres que preparas una vez y después te piden repetir en cada reunión familiar. Este bizcocho dulce y refrescante, cubierto con una cremosa nata montada, siempre triunfa y es perfecto para preparar con antelación: ¡está aún más rico al día siguiente!.
Ingredientes:
- 6 huevos, separadas las claras de las yemas.
- 3/4 taza de azúcar.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- 1 1/2 taza harina de trigo.
- 1 cucharadita polvo para hornear.
- 1/2 taza de leche.
- 1 lata Leche condensada.
- 1 lata Leche Evaporada.
- 1 lata Crema de leche.
- 4 claras de huevo únicamente las claras.
- 1 taza de azúcar.

Preparación:
Prepara un molde refractario rectangular, engrasándolo con un poco de mantequilla y harina. Precalienta el horno a 350°F. Bate las claras a punto de nieve. Incorpora el azúcar poco a poco y luego agrega las yemas, una a una, junto con la esencia de vainilla. En un recipiente, mezcla la harina y el polvo para hornear. Incorpóralo a la mezcla de los huevos, batiendo a mano en forma envolvente.
Vierte la mezcla en el molde y hornea por 25 minutos o hasta que el bizcocho esté dorado y seco en el centro. Cuando esté listo, saca del horno y haz unos cortes verticales y horizontales en la superficie. Déjalo enfriar antes de bañarlo con la mezcla de leches. En un bol o recipiente hondo coloca la leche líquida, la Leche Condensada, la Leche Evaporada y la Crema de Leche.
Bate con una paleta de madera hasta que esté bien mezclada la preparación. Baña el bizcocho con esta mezcla, verificando que se humedezca todo por igual. Refrigéralo. Mezcla las claras y el azúcar, colócalas en un bol a Baño de María y calienta hasta que se disuelva el azúcar. Comienza a batir hasta obtener un merengue brillante y completamente frío. Decora el postre con el merengue al gusto.
Con información de: Directo al Paladar









