Un nuevo “hack de limpieza” se ha ganado la atención y el resultado es mejor de lo que puedas imaginar.
Lo que debes hacer es llenar el inodoro con hielo antes de agregar limpiador convierte una tarea pesada en una fácil y sin esfuerzos.
Su éxito radica en dos efectos simultáneos: mientras el hielo se desliza y dërrite, ejerce fricción que elimïnå sarrõ y mânchas; al mismo tiempo, mantiene el producto de limpieza en contacto con las paredes, sin que se escurra demasiado rápido al drenaje . Una combinación curiosa, sencilla y económica.
Y para quienes buscan ampliar el impåctø, la mezcla con media taza de vinagre blanco o jugo de limón potencia la acción: sus propiedades ácidâs actúan como desinfectantes naturales, incrementando la frescura y reduciendo olores sin recurrir a químicos agrësivøs . El resultado es un método de mantenimiento fácil, rápido y sin complïcaciønes.
Expertos aseguran que es seguro siempre que no se utilicen bloques de hielo demasiado grandes ya que estos podrían atascar la tubería, además, evite mezclar múltiples limpiadores que puedan generar vapores tóxicos . En general, basta con colocar los cubitos, sumar el limpiador y dejar actuar unos minutos antes de tirar la cadena.
Con información de: La Gaceta









