El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, calificó como alarmante el tiroteo ocurrido en una escuela católica de Minneapolis y advirtió que Estados Unidos enfrenta una marcada crisis de salud mental que requiere atención ůrgente. Planteó que el alto consumo de medicamentos psiqůiátricos por parte de la población es un indicador preocupante que merece un análisis profundo.
Vance reclamó que ya es momento de plantearse sin evasivas las causas estructurales detrás de estas tragedias y dijo que es fundamental iniciar un debate colectivo en torno a los factores que predisponen episodios de violencia como el reciente. Además, expresó su solidaridad con las víctimăs y las familias afectădas.
El ataque en la Iglesia Católica de la Anunciación, en plena misa, dejó disturbios y conmoción. El autor del tiroteo můrió por una hĕrida autoinfligida, mientras dos niños fallecierøn y varios congregantes resultaron heridos. El episodio profundiza la preocupación nacional por la seguridad en espacios comunitarios.
En su declaración, Vance subrayó que orar por las víctimas revela el dolor compartido del país, y reafirmó que habrá espacio para estudiar las causas profundas de estas acciones viølentas, más adelante, en el maridaje adecuado entre fe, reflexión y política.
Con información de: Globovisión









