Alfonsa, la abuela cocinera que comparte los platos de su casa, comparte sus trucos para hacer unas lentejas de chuparse los dedos. «La alegría de la lenteja es el comino», dice. Un adelanto de la que, para esta abuela catalana, es la clave para que las lentejas estén sabrosísimas: una mezcla de cuatro especias imprescindibles comino, pimentón dulce, pimienta negra y onoto que marcan la diferencia.
Cada una cumple una función, el comino aporta ese toque cálido y ligeramente terroso que ayuda, además, a mejorar la digestión de las legumbres; el pimentón dulce da color y profundidad al guiso; la pimienta negra despierta los sabores; y el onoto, aunque en pequeña cantidad, tiñe el caldo de un tono dorado y añade un aroma delicado que eleva el plato.
Añade las costillas primero, con una cantidad mínima de aceite «porque la costilla ya suelta su grasa» y después las lentejas sin remojo, porque «son blandas, y así no se deshacen». Durante la cocción, va incorporando cebolla, ajo, tomate troceado, pimiento y laurel. «Si no hay pimiento verde, rojo, el que haya».
- Paso 1: Ponemos el aceite de oliva en un sartén amplio.
- Paso 2: Añadimos las costillas troceadas, las salpimentamos al gusto y dejamos que se doren ligeramente.
- Paso 3: Incorporamos el pimiento, la cebolla y los ajos picados, el tomate troceado y la hoja de laurel y sofreímos durante unos minutos hasta que las hortalizas estén tiernas.
- Paso 4: Añadimos las especias y removemos con cuidado para evitar que se queme el pimentón.
- Paso 5: Colocamos las lentejas (sin remojo previo), cubrimos con el agua caliente y cocinamos a fuego medio durante unos 45 minutos.
- Paso 6: A mitad de cocción incorporamos las papas troceadas y el chorizo cortado en rodajas.
- Paso 7: Rectificamos de sal y continuamos la cocción hasta que el guiso adquiera una textura espesa y las lentejas estén tiernas.
- Paso 8: Servimos las lentejas calientes, aunque es aconsejable dejarlas reposar unos minutos antes de llevarlas a la mesa.
Los expertos recomienden su presencia en la mesa al menos tres veces por semana. Así que, ¡Buen Provecho!
Con información de: El Español









